viernes, 28 de agosto de 2015

La muerte no existe

Cuando llega nuestro momento de partir, solo existe una muerte y es la física, el resto es continuidad. Cuando esto lo interiorizamos y lo comprendemos así, todo cobra otros matices. Comenzamos a despertar , lo que quiere decir, que somos conscientes de que estamos aquí viviendo una experiencia llamada vida. En numerosas ocasiones desde que era niña, mi interior no comprendía el por que el reencarnarnos, si era para ser madres, para trabajar, para ... Era algo que no me llenaba, se me escapa tal comprensión de apego a una encarnación para esto solo. En verdad hemos venido a eso, a vivir esta experiencia, cada uno de la forma que dentro del libre albedrío elegimos, pero también para mucho mas. Conforme somos conscientes, nos damos cuenta de que vivimos en una especie de "cuento de hadas"; tenemos todas las herramientas necesarias para ser felices, con el mero hecho de estar. Cuando soltamos, cuando dejamos de usar tanto el mental, entonces comienza todo. Caminamos confiando en que todo se dará, y todo es como debe de ser. No existe la casualidades en la vida, todo tiene su motivo. Cuando nacemos nada necesitamos y somos plenamente felices, hablo de nada material que no sea la comida. Conforme crecemos, lo material va cogiendo relevancia en nuestras vidas y en este siglo cada día más, donde los niños piden y piden y nunca están felices, por lo que estamos creando niños que el día mañana serán infelices, por jamás apreciaran y tendrán bastante con lo que poseen. Llega un momento en nuestras vidas que algo se activa en nosotros y volvemos a darle la importancia que tiene apenas nada o nada. Veo numerosas imágenes de niños que juegan con una lata como si fuese un balón y son completamente felices. Y seguimos aprendiendo y caminando... Pero el tiempo pasa en este cuerpo obsoleto y entonces hay personas que comienzan a tener miedo a la muerte, algo que no existe. Si supiésemos que numerosas noches volvemos a casa con nuestros seres queridos, la perspectiva de la vida o de la muerte, sería diferente. Nos espera la continuidad, el amor absoluto. Un amor tan puro, que nos recorrerá cada partícula de nuestra alma o energía que somos, llenándonos de plenitud, de unidad. Vive y se feliz, solo eso. Medita o simplemente acalla tu mente, que tu corazón hable y te diga, te oriente, te abra a la verdadera realidad. Entonces, te sentirás grande, inmenso/a, por que no hay nada mas grandioso que el amor que eres en realidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario